{"id":7749,"date":"2020-01-18T00:00:00","date_gmt":"2020-01-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/causas.online\/ilam\/mexico-teotihuacan-una-ciudad-planeada-astronomicamente\/"},"modified":"2020-01-18T00:00:00","modified_gmt":"2020-01-18T00:00:00","slug":"mexico-teotihuacan-una-ciudad-planeada-astronomicamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/causas.online\/ilam\/mexico-teotihuacan-una-ciudad-planeada-astronomicamente\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico: Teotihuacan, una ciudad planeada astron\u00f3micamente"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/ilam.org\/images\/aveni_1.png\" alt=\"aveni_1.png\" width=\"216\" height=\"108\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ilam.org\/images\/aveni_1.png\" alt=\"aveni_1.png\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Teotihuacan fue una ciudad planeada, como tambi\u00e9n lo fueron Brasilia y Washington, D.C. Deliberadamente, fue presentada como una suerte de para\u00edso terrenal, con una geograf\u00eda sagrada propia. Como apunta Esther Pasztory en&nbsp;Teotihuacan, an Experiment in Living&nbsp;(1997, p. 49), su novedosa y distintiva traza da cuenta de una \u201cnueva y tal vez privilegiada relaci\u00f3n con los dioses\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">El trazo rectangular de la ciudad es a la vez grandioso y exacto. La arquitectura muestra un orden arm\u00f3nico y una planeaci\u00f3n precisa, ambos arraigados en la cosmovisi\u00f3n mesoamericana. La Pir\u00e1mide del Sol, por ejemplo, imita a las monta\u00f1as circundantes y su volumen es equilibrado por la forma de cuatro lados c\u00f3ncavos de la Ciudadela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Una l\u00ednea, paralela al eje principal norte-sur de Teotihuacan (llamado Calzada de los Muertos por los mexicas), parte desde la cima de la Pir\u00e1mide del Sol y cruza exactamente por el centro geom\u00e9trico de la Ciudadela. Otros edificios m\u00e1s peque\u00f1os, alineados de esta misma manera ceremonial, se ajustan perfectamente a la traza reticular. Coronando el extremo norte de esa traza, y enmarcada por el cerro Gordo, la gran monta\u00f1a de agua, se encuentra la Pir\u00e1mide de la Luna. Las excavaciones recientes indican que tal vez sea uno de los edificios m\u00e1s antiguos de Teotihuacan. Adem\u00e1s, las dos grandes pir\u00e1mides se alinean cerca del norte-sur real.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Los restos arqueol\u00f3gicos nos muestran que la cultura teotihuacana tuvo un inter\u00e9s permanente por el simbolismo celeste. Es tal vez en Teotihuacan donde se originaron los dise\u00f1os de estrellas que vemos en los murales y en la cer\u00e1mica, los cuales han sido asociados al agua y a la fertilidad, a s\u00edmbolos b\u00e9licos y al planeta Venus. Estos s\u00edmbolos se difundieron desde Teotihuacan hacia Cacaxtla en el altiplano e incluso hasta la regi\u00f3n maya. Un entierro m\u00faltiple excavado en el Templo de Quetzalc\u00f3atl, en la Ciudadela, muestra un patr\u00f3n de entierros hacia las cuatro direcciones, los cuales est\u00e1n conformados por los cuerpos de guerreros decapitados, agrupados en conjuntos de 9, 13 y 18, todos ellos n\u00fameros de importancia calend\u00e1rica. Los dise\u00f1os labrados con c\u00edrculos cruzados, que se encuentran dispersos por toda la ciudad, tambi\u00e9n reflejan importantes n\u00fameros calend\u00e1ricos. Las serpientes emplumadas que adornan el Templo de Quetzalc\u00f3atl llevan tocados de&nbsp;cipactli&nbsp;(lagarto), primer d\u00eda del calendario panmesoamericano sagrado de 260 d\u00edas y, por lo tanto, s\u00edmbolo del inicio del tiempo. Alfredo L\u00f3pez Austin y sus colegas creen que el templo fue dedicado al mito del origen del tiempo estructurado y el devenir calend\u00e1rico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Como la orientaci\u00f3n de Teotihuacan parece contravenir la topograf\u00eda del lugar, los arqueoastr\u00f3nomos han buscado una explicaci\u00f3n en la b\u00f3veda celeste. Las calzadas de la antigua ciudad se alinean sobre dos ejes: el norte-sur, orientado 15\u00b0 28\u2019 al este del norte, como se aprecia en la Calzada de los Muertos, y el oriente-poniente, con una orientaci\u00f3n de 16\u00b0 30\u2019 al sur del este. \u00bfPor qu\u00e9 se establecieron estos trazos peculiares que contradicen el paisaje natural? Esta alineaci\u00f3n, fijada por posiciones clave del Sol y las estrellas sobre el horizonte visible, nos conduce a un c\u00famulo de significados convergentes, lo mismo cosmol\u00f3gicos que numerol\u00f3gicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Para comprobar la hip\u00f3tesis de que la l\u00ednea rectora oriente-poniente se orienta astron\u00f3micamente, debe determinarse tambi\u00e9n cu\u00e1les astros pudieron haber sido visibles en esa direcci\u00f3n seg\u00fan la latitud, fecha de construcci\u00f3n y elevaci\u00f3n del lugar. Una posibilidad veros\u00edmil es que se trataba del grupo celeste que los mayas llamaron&nbsp;tzab&nbsp;(cola de serpiente de cascabel) y que nosotros conocemos como Pl\u00e9yades. Adem\u00e1s de que corresponde muy cercanamente a la alineaci\u00f3n, este grupo de estrellas en particular cumpli\u00f3 una funci\u00f3n importante en Teotihuacan en la \u00e9poca en que se construy\u00f3 la ciudad. Las Pl\u00e9yades hac\u00edan su reaparici\u00f3n estacional en el d\u00eda correspondiente al primero de los pasos anuales del Sol por el cenit, los que seg\u00fan testimonios etnogr\u00e1ficos eran d\u00edas de gran importancia para distinguir las estaciones. As\u00ed, la aparici\u00f3n en el cielo de las Pl\u00e9yades serv\u00eda como anuncio de la llegada del d\u00eda en que el Sol no proyecta sombras a mediod\u00eda. Es m\u00e1s, las estrellas mismas cruzaban muy cerca del cenit de Teotihuacan. Sahag\u00fan nos cuenta que los mexicas, herederos de la antigua tradici\u00f3n teotihuacana, celebraban el principio de los ciclos anuales de 52 a\u00f1os \u2013cuando los dioses renovaban el mundo\u2013 subiendo al cerro de la Estrella (en Iztapalapa) para ver cruzar las Pl\u00e9yades en el firmamento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Sobre este mismo eje, visto desde lo alto de la Pir\u00e1mide del Sol, el Sol se pone el 29 de abril y el 12 de agosto. De aqu\u00ed se deduce una segunda hip\u00f3tesis astron\u00f3mica acerca de la orientaci\u00f3n del trazo de Teotihuacan. Estas fechas debieron haber sido significativas, pues media entre ellas un lapso de 260 d\u00edas, durante los cuales el Sol se pasa al sur del eje para ponerse por el norte los 105 d\u00edas restantes. M\u00e1s a\u00fan, el eje oriente-poniente de la ciudad marca tambi\u00e9n el crep\u00fasculo de los 40 d\u00edas posteriores al equinoccio de primavera y los 20 d\u00edas anteriores al paso por el cenit (los intervalos se invierten cuando el Sol regresa al sur). Los etn\u00f3logos afirman que entre los mayas jacaltecas la \u00fanica divisi\u00f3n del a\u00f1o que se reconoce es de 40 d\u00edas (dos&nbsp;uinales&nbsp;o meses de 20 d\u00edas), que ellos llaman \u201cpasos del a\u00f1o\u201d. Las prominencias del horizonte de Teotihuacan tal vez se utilizaron como marcadores de estos puntos relevantes en el calendario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Anthony F. Aveni. Profesor de astronom\u00eda y antropolog\u00eda en la Universidad Colgate. Autor de Mystery of the Giant Ground Drawings of Ancient Nasca, Peru, y la edici\u00f3n corregida y aumentada de Skywatchers of Ancient Mexico, que ser\u00e1n publicados por la Universidad de Texas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Tomado de Anthony F. Aveni, \u201cTiempo, astronom\u00eda y ciudades del M\u00e9xico antiguo\u201d,&nbsp;Arqueolog\u00eda Mexicana, n\u00fam. 45, pp. 22-25.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Texto completo en la edici\u00f3n impresa. Si desea adquirir un ejemplar:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"https:\/\/raices.com.mx\/tienda\/revistas-palenque-trabajos-recientes-AM045\">https:\/\/raices.com.mx\/tienda\/revistas-palenque-trabajos-recientes-AM045<\/a><a href=\"https:\/\/raices.com.mx\/tienda\/revistas-palenque-trabajos-recientes-AM045\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Tomado de:&nbsp;<a href=\"https:\/\/arqueologiamexicana.mx\/mexico-antiguo\/teotihuacan-una-ciudad-planeada-astronomicamente\">https:\/\/arqueologiamexicana.mx\/mexico-antiguo\/teotihuacan-una-ciudad-planeada-astronomicamente<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Teotihuacan fue una ciudad planeada, como tambi\u00e9n lo fueron Brasilia y Washington, D.C. Deliberadamente, fue presentada como una suerte de para\u00edso terrenal, con una geograf\u00eda sagrada propia. 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