{"id":7284,"date":"2015-03-29T00:00:00","date_gmt":"2015-03-29T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/causas.online\/ilam\/el-arte-de-robar\/"},"modified":"2015-03-29T00:00:00","modified_gmt":"2015-03-29T00:00:00","slug":"el-arte-de-robar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/causas.online\/ilam\/el-arte-de-robar\/","title":{"rendered":"El \u2018arte\u2019 de robar"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/ilam.org\/images\/noticias\/arte-robar.JPG\" alt=\"arte-robar.JPG\" width=\"220\" height=\"219\" style=\"float: left;\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 13.3333330154419px;\">El 9 de abril de 2011, la poeta \u00c1gueda Pizarro lleg\u00f3 hasta el apartamento que su esposo, el artista Omar Rayo, fallecido hac\u00eda menos de un a\u00f1o; l<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 13.3333330154419px;\">o que sigui\u00f3 luego de cruzar la puerta se convirti\u00f3 en una herida que a\u00fan no cierra y tambi\u00e9n en noticia nacional&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/ilam.org\/images\/noticias\/arte-robar.JPG\" alt=\"arte-robar.JPG\" width=\"370\" height=\"369\" style=\"float: left;\" \/><\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><span style=\"color: #666666; font-family: Lato, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;\">Autor:&nbsp;<\/span><span style=\"margin: 0px; padding: 0px; color: #111111; font-family: Lato, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; line-height: 20px;\">Lucy Lorena Libreros | Gaceta<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Lo que sigui\u00f3 luego de cruzar la puerta se convirti\u00f3 en una herida que a\u00fan no cierra y tambi\u00e9n en noticia nacional:&nbsp;45 obras de gran formato de la colecci\u00f3n privada del maestro de Roldanillo, elaboradas en acr\u00edlico sobre tela, entre los a\u00f1os 70 y 90, hab\u00edan desaparecido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">El robo \u2014cuenta \u00c1gueda con resignaci\u00f3n\u2014 ocurri\u00f3 entre enero y abril de ese a\u00f1o, pues ella misma a comienzos de 2011, junto a Juan Jos\u00e9 Madrid, secretario general del Museo Rayo, estuvo en el lugar verificando el estado de las obras para incorporarlas a una exposici\u00f3n retrospectiva. Para ese momento, recuerda la poeta, todo estaba completo y en orden.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Sin embargo, como es usual en estos casos, nadie se percat\u00f3 de algo extra\u00f1o durante esos meses. Nadie vio nada. As\u00ed, 45 piezas de un metro cuadrado de tama\u00f1o y hasta enmarcadas, salieron una a una de la casa de su due\u00f1o con rumbo desconocido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">La poeta, que denunci\u00f3 el hecho ante la Fiscal\u00eda al d\u00eda siguiente, resume los cuatro a\u00f1os que han pasado desde entonces como una tediosa espera: seis viajes infructuosos a la sede de la Fiscal\u00eda en Paloquemao, un cambio de Fiscal, citaciones en las que no se hace presente el \u00fanico sospechoso del hecho y un caprichoso paro judicial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">\u00bfQu\u00e9 destino pueden tener las obras de un artista c\u00e9lebre y cotizado como Omar Rayo? \u00bfQuedan en manos de coleccionistas de Colombia o del extranjero? \u00bfC\u00f3mo funciona acaso el mercado negro de los bienes patrimoniales que se roban en Colombia?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Son las mismas preguntas que llevan haci\u00e9ndose en el Grupo de Investigaci\u00f3n en Delitos contra el Patrimonio Cultural, Gipac, y en el CTI de la Fiscal\u00eda, que revelaron en enero pasado que el robo de obras de arte y piezas del patrimonio cultural de Colombia ha ido en aumento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Solo en 2013 \u2014seg\u00fan Juli\u00e1n Quintana, director del CTI\u2014 se recuperaron cuatro mil piezas de este tipo, especialmente obras arqueol\u00f3gicas, y se capturaron a 125 personas que trabajaban para redes dedicadas a estos delitos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">En el caso de obras de arte, el trabajo sucio, seg\u00fan un investigador del Gipac que pidi\u00f3 no revelar su nombre, lo realizan delincuentes comunes, expertos en hurto a bancos y joyer\u00edas. Pero no son ellos quienes eligen a las v\u00edctimas. Los contratan \u201ctipos cultos, que conocen de arte, del trazo de los artistas y que por ende tienen certeza de cu\u00e1les son los que mejor se venden en el mercado negro\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Las autoridades los conocen como \u2018iniciadores\u2019. Gracias a su buena presencia logran acceder a c\u00edrculos art\u00edsticos, crear v\u00ednculos y ganarse la confianza de galeristas, coleccionistas y hasta cr\u00edticos. Se trata, pues, \u201cde verdaderos especialistas en arte que invierten un buen tiempo visitando galer\u00edas, colecciones privadas y residencias de los artistas\u201d. Y, m\u00e1s peligroso que eso: asegur\u00e1ndose de \u201cqu\u00e9 obras pueden ser robadas y a qui\u00e9n se las pueden ofrecer\u201d, sostiene el investigador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">A veces, precisa, suelen tratarse de robos por encargo. En esos casos resulta m\u00e1s dif\u00edcil perseguir el rastro pues las piezas ni siquieran alcanzan a entrar al mercado negro. Ya tienen compradores que esperan \u201cpor su mercanc\u00eda\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">\u00bfFue eso lo que sucedi\u00f3 con las obras del maestro Rayo, cuyo costo individual puede rondar los $100 millones?<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Robos en la impunidad.<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Ni el caso de las obras de Rayo robadas ni en otros casos similares las autoridades tienen certezas de la suerte de ese patrimonio. Ni siquiera en casos tan sonados como el robo de 18 piezas de los siglos XVII y XVIII del Museo de Arte Religioso de Santa Fe de Antioquia, ni de los 53 \u00f3leos de arte colonial robados en Cali, que datan de los siglos XIII y XVIII, entre ellos dos de Gregorio V\u00e1squez de Arce y Ceballos, el pintor m\u00e1s importante de la \u00e9poca colonial espa\u00f1ola en Colombia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Ambos robos ocurrieron hace m\u00e1s de diez a\u00f1os. Y se denunciaron, claro. Pero a\u00fan sus due\u00f1os siguen esperando noticias sobre los bienes hurtados que, m\u00e1s all\u00e1 del valor comercial que los delincuentes puedan endilgarles, representan el patrimonio cultural de la Naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">No siempre es as\u00ed.&nbsp;El grabado de Picasso arrebatado al Museo Iberoamericano de Arte Contempor\u00e1neo de Popay\u00e1n en 2011, y que hace parte de la donaci\u00f3n hecha por el maestro \u00c9dgar Negret a su ciudad natal, fue hallado por el CTI cuando un hombre lo negociaba en un establecimiento comercial.&nbsp;Si bien se trataba de un grabado peque\u00f1o y deteriorado, el hecho de que fuera un Picasso elaborado en 1955, en plena madurez del artista espa\u00f1ol, \u201clo convert\u00eda en una pieza atractiva para cualquier coleccionista. Se estima que pod\u00eda costar unos $130 millones\u201d, asegura el investigador del Gipac.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Lo sabe el galerista y artista pl\u00e1stico bugue\u00f1o Jos\u00e9 Horacio Mart\u00ednez, quien trae al presente un hecho que vivi\u00f3 hace ocho a\u00f1os con Vintage, galer\u00eda de la ciudad de Miami que expon\u00eda algunos de sus cuadros y obras de otros artistas latinoamericanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Un d\u00eda \u2014recuerda\u2014 la galer\u00eda cerr\u00f3 sus puertas para siempre sin dejar raz\u00f3n de la suerte de las obras que se encontraban en su interior. Varios meses despu\u00e9s, Mart\u00ednez vio c\u00f3mo sus obras se ofertaban en una galer\u00eda de Par\u00eds a trav\u00e9s de la p\u00e1gina www.artprice.com. \u201cIntrigado, escrib\u00ed preguntando de d\u00f3nde las hab\u00edan sacado. En poder de qui\u00e9n estaban. Nadie dio respuesta y los cuadros simplemente fueron retirados de la p\u00e1gina\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">En teor\u00eda, se supone que la obra de un artista pl\u00e1stico solo puede ser comercializada si cuenta con un certificado de proveniencia, firmado por el propio autor, por los familiares que la tienen en custodia, o por un galerista o experto reconocido. \u201cPero hasta ese certificado se falsifica, especialmente cuando no se tratan de obras genuinas\u201d, tal como cuenta Camilo Gaviria, quien dirige hoy la galer\u00eda del Hotel Intercontinental de Cali.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">\u201cLo \u00fanico que puede salvar a alguien de ser estafado es que un experto se cerciore de que se trata del trazo del artista. Porque el trazo es como su huella digital\u201d, dice Gaviria. \u201cPero yo mismo he visto en salas de casas muy lujosas cuadros falsificados que sus due\u00f1os exhiben orgullosos. Otros, sabiendo que se tratan de obras originales, prefieren en cambio esconderlos. Eso se ha sabido siempre. Por eso es que se hace tan dif\u00edcil hallar una obra que ha sido robada\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Gaviria habla enseguida de una verdad que conocen quienes se mueven en el mundo del arte: Fernando Botero, Alejandro Obreg\u00f3n y Enrique Grau son los artistas colombianos m\u00e1s costosos y tambi\u00e9n los m\u00e1s robados e imitados. Los que m\u00e1s persigue el mercado negro.Actualmente, la Interpol busca 34 mil piezas de arte, de las cuales 182 fueron hurtadas en Colombia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Los propios artistas se han visto obligados a tomar medidas. Algunos han optado por inventarse ciertas se\u00f1ales individuales \u2014que solo ellos conocen\u2014. Otros solo firman sus obras cuando est\u00e1n camino a la galer\u00eda y otros m\u00e1s dejan ciertas \u2018huellas\u2019 escondidas que ni el mejor imitador podr\u00eda copiar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Es que los atracos han implicado, en algunos casos, a los propios artistas. Fue lo que le sucedi\u00f3 a David Manzur, a quien asaltaron en su propio estudio y lo obligaron a firmar unos cuadros a\u00fan inacabados. Al pintor caldense solo se le ocurri\u00f3 hacerlo con carboncillo, consciente de que no es lo usual e incluso marc\u00f3 uno en la mitad del lienzo con lo que la obra perd\u00eda, seg\u00fan \u00e9l, su valor. \u201cAunque eso a los ladrones no les import\u00f3 y se llevaron, felices, su bot\u00edn\u201d.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Patrimonio saqueado.<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Pero las obras de arte no son el \u00fanico bien patrimonial que se encuentra al acecho de la delincuencia. Que lo diga Antonio Gasca Gonz\u00e1lez, habitante del municipio de San Agust\u00edn, al sur del Huila, en cercan\u00edas al parque arqueol\u00f3gico que lleva el mismo nombre. El m\u00e1s importante del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Antonio es profesor de literatura y visitante asiduo del parque, en ocasiones con sus propios estudiantes. Una vez se sale del lugar, es f\u00e1cil darse cuenta de lo que sucede: \u201ccampesinos que est\u00e1n pendientes de los turistas para ofrecerles piezas arqueol\u00f3gicas, algunas originales\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Por una urna funeraria algunos llegan a pagar hasta $350.000. Por una pieza conocida como calambuco estos campesinos, tal como cuenta Antonio, piden hasta $1.200.000. Y la oferta es amplia pues se exhiben utensilios, ollas y estatuas de piedra en varios tama\u00f1os, seg\u00fan lo necesite el comprador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">El asunto tiene alcances mayores, denuncia el docente. \u201cYa existen excursiones para salir a \u2018guaquear\u2019 que las toman especialmente turistas extranjeros\u201d. En este caso, los campesinos aseguran una ruta y elementos para picar la tierra. A veces hasta refrigerio y mantas para el fr\u00edo porque el \u2018guaqueo\u2019 se realiza de noche. Independientemente de que se encuentre alg\u00fan objeto, el campesino termina hasta con US$70 d\u00f3lares en los bolsillos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">La Unesco los llama \u2018acopiadores\u2019: personas que viven en zonas de riqueza arqueol\u00f3gica, compran a los \u2018guaqueros\u2019 y terminan ofreciendo los objetos en tiendas como souvenires. En muchos casos, seg\u00fan Jennifer Olarte, subteniente de la Gipac, no siempre se trata de piezas genuinas. Algunos vendedores fabrican r\u00e9plicas con una mezcla de arcilla y agua. Las entierran y les dan un toque de envejecido para venderlas finalmente como si fueran precolombinas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Esa realidad la conoce Eugenia Serpa, coordinadora del Grupo de Bienes Culturales Muebles de la Direcci\u00f3n de Patrimonio del Ministerio de Cultura. Y asegura que desde hace muchos a\u00f1os&nbsp;Colombia ha buscado hacerle frente a esos delitos. El pa\u00eds, por ejemplo, es uno de los que firm\u00f3 la Convenci\u00f3n de la Unesco de 1970 que busca evitar el tr\u00e1fico il\u00edcito de bienes culturales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">En 2005, adem\u00e1s, logr\u00f3 bajo ese mismo prop\u00f3sito la firma de un convenio entre distintos organismos: el Instituto Colombiano de Antropolog\u00eda e Historia, Icanh; el Archivo Nacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Cultura, la Fiscal\u00eda, la Polic\u00eda, la Procuradur\u00eda, la Aerocivil, la Dian, el Sena \u2014que ofrece cursos virtuales sobre patrimonio\u2014 y la Universidad Externado, que brinda asesor\u00eda sobre la normatividad relacionada con el tr\u00e1fico de patrimonio cultural.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">\u201cTambi\u00e9n \u2014agrega Serpa\u2014 nos ayuda la Ley General de Cultura, del a\u00f1o 97, que estableci\u00f3 que solo el Icanh, el Archivo General y el propio Ministerio de Cultura son las entidades autorizadas para permitir la salida de bienes patrimoniales del pa\u00eds, cuando se trata por ejemplo de exhibiciones al p\u00fablico o de estudios cient\u00edficos\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Son esfuerzos grandes, pero el mercado negro del arte a veces parece m\u00e1s fuerte. \u201cEs que las grandes galer\u00edas y casas de subasta reciben piezas art\u00edsticas no solo de Colombia, sino de toda Latinoam\u00e9rica. Y as\u00ed se hace dif\u00edcil controlar lo que maneja ese mercado\u201d, sostiene la funcionaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Y reconoce que sin duda las piezas arqueol\u00f3gicas son las que despiertan mayor inter\u00e9s de los coleccionistas pues \u201cColombia est\u00e1 llena de vestigios y piezas antiguas que ni siquiera el propio Estado sabe que existen. Y eso es lo que dificulta el que puedan ser repatriadas luego. No hay manera entonces de demostrar que salieron del pa\u00eds de manera il\u00edcita\u201d.<\/span><br \/><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Pese a esas limitaciones, Colombia ha logrado dar algunos golpes.&nbsp;En los \u00faltimos cinco a\u00f1os, el Icanh ha logrado recuperar 2737 piezas, a trav\u00e9s de incautaciones y 106 mediante la figura de compra controlada con apoyo de la Polic\u00eda. Igualmente, ha autorizado la tenencia de otras 115.071 piezas arqueol\u00f3gicas y logrado la repatriaci\u00f3n de 990.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Uno de los casos m\u00e1s significativos ocurri\u00f3 en 2104 cuando se logr\u00f3 traer de vuelta desde Espa\u00f1a 691 piezas arqueol\u00f3gicas. Hab\u00edan sido robadas 11 a\u00f1os atr\u00e1s y decomisadas por las autoridades espa\u00f1olas en el marco de la Operaci\u00f3n Florencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Tras un largo proceso, en 2011 se notific\u00f3 a la Fiscal\u00eda a trav\u00e9s de la Embajada colombiana en Espa\u00f1a sobre la existencia de este invaluable patrimonio arqueol\u00f3gico, que fue puesto bajo custodia del Museo de Am\u00e9rica en Madrid, que lo conserv\u00f3 desde su incautaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Lo que regres\u00f3, pues, no fueron simples piezas de museo, sino una parte importante de nuestra huella prehisp\u00e1nica. 691 piezas que, quiz\u00e1s pocos lo saben, m\u00e1s que dinero representan nuestro pasado y tambi\u00e9n nuestra memoria.<\/span><\/p>\n<p>Tomado de:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.elpais.com.co\/elpais\/cultura\/noticias\/arte-robar\">http:\/\/www.elpais.com.co\/elpais\/cultura\/noticias\/arte-robar<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 9 de abril de 2011, la poeta \u00c1gueda Pizarro lleg\u00f3 hasta el apartamento que su esposo, el artista Omar Rayo, fallecido hac\u00eda menos de un a\u00f1o; lo que sigui\u00f3 luego de cruzar la puerta se convirti\u00f3 en una herida que a\u00fan no cierra y tambi\u00e9n en noticia nacional&#8230; &nbsp; Autor:&nbsp;Lucy Lorena Libreros | Gaceta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[111],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7284"}],"collection":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7284\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}