{"id":7035,"date":"2019-12-10T00:00:00","date_gmt":"2019-12-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/causas.online\/ilam\/chiapas-yale-ciudad-de-mexico-el-viaje-de-una-estela-maya-robada\/"},"modified":"2019-12-10T00:00:00","modified_gmt":"2019-12-10T00:00:00","slug":"chiapas-yale-ciudad-de-mexico-el-viaje-de-una-estela-maya-robada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/causas.online\/ilam\/chiapas-yale-ciudad-de-mexico-el-viaje-de-una-estela-maya-robada\/","title":{"rendered":"Chiapas &#8211; Yale &#8211; Ciudad de M\u00e9xico: el viaje de una estela maya robada"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/ilam.org\/images\/1555706368_907338_1555707234_noticia_normal_recorte1.jpg\" alt=\"1555706368_907338_1555707234_noticia_normal_recorte1.jpg\" width=\"183\" height=\"103\" style=\"margin: 8px; float: left;\" \/><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">La \u00faltima noticia que se ten\u00eda de la estela era una fotograf\u00eda de 1900, tomada por un explorador italo-alem\u00e1n en las selvas del sur de M\u00e9xico.&nbsp;La vuelta a M\u00e9xico de una pieza arqueol\u00f3gica saqueada evidencia los l\u00edmites de las pol\u00edticas de devoluci\u00f3n del patrimonio robado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 class=\"articulo-subtitulo\" style=\"font-size: 1.176em; font-family: Majerit, serif; font-weight: inherit; line-height: 27.0019px; color: #444444; margin: 0px 0px 0.25rem; padding: 0px; border: 0px; vertical-align: baseline;\" itemprop=\"alternativeHeadline\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/ilam.org\/images\/1555706368_907338_1555707234_noticia_normal_recorte1.jpg\" alt=\"1555706368_907338_1555707234_noticia_normal_recorte1.jpg\" width=\"871\" height=\"489\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" \/><\/h2>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">La \u00faltima noticia que se ten\u00eda de la estela era una fotograf\u00eda de 1900, tomada por un explorador italo-alem\u00e1n en las selvas del sur de M\u00e9xico. En la imagen aparece rota en cinco pedazos, grandes trozos de piedra labrada del siglo IX en los que dos dignatarios mayas, con taparrabos, penacho de plumas y collar, levantan la mirada hacia el cielo.<\/span><\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CLOXwL28q-YCFRUH1AodaIgMKw\">&nbsp;<\/div>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de aquella foto, un grupo de saqueadores lim\u00f3 los pedazos para luego empacarlos y venderlos fuera del pa\u00eds. Una esquina de la estela acab\u00f3 decorando la pared del departamento de un coleccionista privado en la costa este de Estados Unidos. Hace unos tres a\u00f1os, el due\u00f1o supo que ese pedazo de piedra proven\u00eda en realidad de un saqueo y se comunic\u00f3 con la galer\u00eda de arte de la Universidad de Yale para devolverla. Este centro se demor\u00f3 hasta octubre pasado para alertar a la diplomacia mexicana de la ubicaci\u00f3n de la pieza perdida. Finalmente, el enorme trozo de piedra caliza sacada de la selva de Chiapas volvi\u00f3 a Ciudad de M\u00e9xico hace poco m\u00e1s de una semana, en un vuelo comercial desde Nueva York. Pese al \u00e9xito de la repatriaci\u00f3n, su retorno muestra parad\u00f3jicamente los l\u00edmites de la pol\u00edtica de recuperaci\u00f3n de patrimonio del Estado mexicano.<\/span><\/p>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">El regreso del fragmento supone un buen inicio de a\u00f1o para la recuperaci\u00f3n de patrimonio robado, cuyos frutos en la \u00faltima d\u00e9cada han sido muy variables, seg\u00fan muestran los datos proporcionados por el INAH a EL PA\u00cdS. En 2008 se restituyeron unas 900 piezas, pero en 2011 no hubo ninguna. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el n\u00famero se dispar\u00f3 hasta superar las 5.000 y en 2013 volvi\u00f3 a caer en picado a algo m\u00e1s de una decena. \u201cNo es constante, depende del a\u00f1o\u201d, explica el arque\u00f3logo Alejandro Bautista, quien desde el Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH) ha participado en estos esfuerzos. \u201cLograr que se restituya implica un proceso diplom\u00e1tico, judicial, administrativo, acad\u00e9mico\u2026\u201d, justifica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">En el caso de la estela de La Mar, se ha tardado varias d\u00e9cadas. Los arque\u00f3logos consultados no recuerdan una restituci\u00f3n tan importante desde&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2017\/12\/29\/la_serpiente_emplumada\/1514560225_627764.html\">el Bajorrelieve de Xoc<\/a>, una piedra labrada de \u00e9poca olmeca interceptada en una casa de subastas en Par\u00eds y devuelta a M\u00e9xico en 2015. Recuperar estelas, las l\u00e1pidas conmemorativas que los antiguos mayas esculp\u00edan para dar testimonio de acontecimientos importantes, es una rareza. \u201cGeneralmente son figurillas o vasijas; nada tan espectacular como una estela\u201d, asegura Bautista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">El explorador Teobert Maler, fot\u00f3grafo de ocasi\u00f3n, pudo ser uno de los \u00faltimos en verla en su h\u00e1bitat original. Despu\u00e9s de luchar para el fugaz Imperio mexicano de Maximiliano de Habsburgo, Maler se dedic\u00f3 a documentar las ruinas mayas del sur del pa\u00eds. En 1900 visit\u00f3 el yacimiento arqueol\u00f3gico de La Mar, en el Estado de Chiapas, donde fotografi\u00f3 la estela. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s de Maler, no se sabe cu\u00e1ntos, llegaron los saqueadores. La primera mitad del siglo XX fue una \u00e9poca dorada para este gremio y rica&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/04\/06\/la_serpiente_emplumada\/1523042975_396958.html\">en historias de expolio<\/a>&nbsp;gracias a la falta de protecci\u00f3n de los yacimientos. En este contexto, las vistosas estelas mayas fueron un bot\u00edn jugoso.<\/span><\/p>\n<div><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/04\/19\/la_serpiente_emplumada\/1555706368_907338_1555708093_sumario_normal.jpg\" srcset=\"\/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/04\/19\/la_serpiente_emplumada\/1555706368_907338_1555708093_sumario_normal_recorte1.jpg 720w, \/\/ep01.epimg.net\/internacional\/imagenes\/2019\/04\/19\/la_serpiente_emplumada\/1555706368_907338_1555708093_sumario_normal.jpg 360w\" alt=\"La estela de La Mar en 1900.\" width=\"360\" height=\"708\" style=\"margin: 8px; float: left;\" \/>&nbsp;<\/span><\/p>\n<div><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><\/span><\/div>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">El arque\u00f3logo Alejandro Toval\u00edn, de la oficina del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH) en Chiapas, explica la mec\u00e1nica del saqueo: \u201cLa piedra caliza es relativamente suave. Se usaba una sierra para sacar un corte de unos seis cent\u00edmetros de grosor y los fragmentaban en peque\u00f1os cuadrados; muchas veces bajo pedido. Bastantes estelas fueron destruidas en ese momento\u201d. Bien troceadas, acababan decorando los salones de coleccionistas europeos o estadounidenses, como fue el caso&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2015\/10\/06\/actualidad\/1444156667_024789.html\">del Bajorrelieve el Xoc<\/a>&nbsp;y del fragmento recuperado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">A pesar de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/03\/07\/actualidad\/1551921121_901326.html\">falta de registros<\/a>&nbsp;de muchas de las piezas robadas, los esfuerzos de restituci\u00f3n han empezado a cosechar \u00e9xitos modestos en la \u00faltima d\u00e9cada. El azar y la buena voluntad han jugado un papel importante. Algunas piezas han sido recuperadas gracias a investigaciones policiales extranjeras -M\u00e9xico tiene sendos acuerdos bilaterales en este \u00e1mbito que facilitan la devoluci\u00f3n de las piezas robadas una vez encontradas-, pero lo m\u00e1s com\u00fan es que los due\u00f1os o sus descendientes las devuelvan voluntariamente. \u201cDe las 42 piezas recuperadas en 2018, 38 fueron retornos voluntarios y cuatro decomisos policiales\u201d, apunta como ejemplo Alejandro Bautista, del INAH.<\/span><\/p>\n<div>\n<div>\n<div><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><span style=\"font-size: 13.3333px;\"><\/span><\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<h3><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Juntar los fragmentos<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Hace unos tres a\u00f1os, un coleccionista estadounidense cuya identidad no ha trascendido se puso en contacto con la Galer\u00eda de arte de la Universidad de Yale. Desde 1966 ten\u00eda en su domicilio particular&nbsp;una esquina de piedra labrada de 45 cent\u00edmetros de ancho, 74 de largo y siete de grosor, que pertenec\u00eda a la estela fotografiada por Maler hac\u00eda m\u00e1s de 100 a\u00f1os. \u201cMientras consultaba unos archivos \u00e9l vio la imagen y descubri\u00f3 que formaba parte de una pieza mayor\u201d, explica Laurence Kanter, el galerista que particip\u00f3 en la operaci\u00f3n. \u201cEntonces se comunic\u00f3 con nosotros para pedirnos ayuda. Nos dijo que quer\u00eda reunirla con los otros pedazos, pero que no sab\u00eda c\u00f3mo hacerlo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">La galer\u00eda ya hab\u00eda ayudado a v\u00edctimas del Holocausto a recuperar obras de arte confiscadas por los nazis, pero era su primera experiencia con arte prehisp\u00e1nico. Y esta vez se trataba de devolver, no de recuperar. Kanter se comunic\u00f3 con el Consulado de M\u00e9xico en Nueva York, una mole gris\u00e1cea en pleno Manhattan. La noticia pas\u00f3 entonces del Consulado a la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores en la capital y, de all\u00ed, al INAH. El arque\u00f3logo Alejandro Bautista viaj\u00f3 en octubre a Nueva York para hacer un primer diagn\u00f3stico y supervisar el embalaje de la pieza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\">Cinco meses despu\u00e9s de ese viaje de reconocimiento, la esquina de estela ha pisado tierra mexicana y ha sido inscrita en el Registro de Bienes Culturales, una especie de acta de nacimiento. El paradero de los otros cinco fragmentos sigue siendo un misterio. La forma del corte de la esquina restituida podr\u00eda dar alguna pista. \u201cSi el corte es homog\u00e9neo, el resto podr\u00eda estar escondido en alguna colecci\u00f3n. Si es irregular, es posible que hayan sido destruidos\u201d, aventura Toval\u00edn. \u00bfPero qu\u00e9 posibilidad hay de una reuni\u00f3n de los cinco pedazos? \u201cEs muy complicado&#8230;\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por:&nbsp;<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 10pt;\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/jon_martin_cullell\/a\/\" title=\"Ver todas las noticias de Jon Mart\u00edn Cullell\" itemprop=\"url\">JON MART\u00cdN CULLELL<\/a><\/span><\/p>\n<p>Tomado de:&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/04\/19\/la_serpiente_emplumada\/1555706368_907338.html?rel=mas\">https:\/\/elpais.com\/internacional\/2019\/04\/19\/la_serpiente_emplumada\/1555706368_907338.html?rel=mas<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00faltima noticia que se ten\u00eda de la estela era una fotograf\u00eda de 1900, tomada por un explorador italo-alem\u00e1n en las selvas del sur de M\u00e9xico.&nbsp;La vuelta a M\u00e9xico de una pieza arqueol\u00f3gica saqueada evidencia los l\u00edmites de las pol\u00edticas de devoluci\u00f3n del patrimonio robado. &nbsp; La \u00faltima noticia que se ten\u00eda de la estela [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[111],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035"}],"collection":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7035"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7035\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/causas.online\/ilam\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}